San Sebastian: Impresiones
Este fin de semana, fui al norte del país para ver el país vasco famoso. Salí el jueves, nos quedábamos en San Sebastian por tres días y volvimos el domingo. Y tengo que decir: pienso que me he amado con la ciudad y el norte de España. Absolutamente increíble. Las vistas, los restaurantes, la cultura de surf, la playa, la geografía: todo lo ha hecho dificilísimo para regresar a Madrid.
Primero, dirá que el sentimiento de la ciudad es nada como Madrid. O, España, por ese caso. Siente como su propia área, un lugar completamente único de algún otro sitio, que es probable exactamente como los ciudadanos de país vasco lo quieren. Todo es mucho mas relajado y no hay ninguna prisa. La escena de la playa muy viva y todo siente correcto y perfecto. Todo el mundo a que hablamos con estaba contentísima. No me parece nada como uno de los centros de una lucha política para independencia y autonomía. Aún con la declaración del fin de violencia con el ETA este fin de semana, no había manifestaciones, actividades políticas, movimientos por la calle, nada. Estaba muy tranquillo y la gente parece querer disfrutar la suerte de su locación mas que crea acción política de algún tipo. Eso podría haber sido porque es una ciudad muy turística o porque, realmente, es el comportamiento real de San Sebastian, pero, en cualquier caso, era muy diferente que pensaba que la sería.
También, nadie hablaba vasco tanto como anticipaba. En cada restaurante y cada bar, la mayoría de personas hablaban Castellano. No oímos la lengua hasta preguntamos a una dependiente de una tienda a hablarla. Por eso, me sorprendí en la misma manera como el activismo político. Según amigos que han estado a Barcelona o Cataluña, allí, mucha gente solamente hablará catalán o ingles, pero no es lo mismo en País Vasco. Aún las estaciones de TVE en Vasco habla castellano. Por lo tanto, todo el viaje, trataba de aprender las razones para esto. Obviamente, son culturas muy diferentes y probablemente, no va a comportar en la misma manera, pero pensarías que los comportamientos nacionalistas serían similar. Por lo tanto, quizás hay algo más que necesito encontrar aquí. Tal vez un viaje a la capital de País Vasco o Bilbao es necesario para ver las diferencias.
Pero, con el resto de la ciudad, era magnífico. La área era perfecta y no podía creer los ojos durante mi primer día allí porque las vistas eran increíbles. De los baterías al fondo de la ciudad en el mar a las montañas pequeñas que circulan la ciudad, parece como una mezcla de España, Francia y Suiza. La geografía es dinámica y rico con diversidad, verde y una relación perfecta con el mar. El sentimiento de un pueblo pequeño también añade a esta opinión.
Finalmente, tengo que decir como la comida. Pintxos son loquísimos (en una manera buena). Tienen mas variedad de tapas, mas influencia del mar y el hecho que los barres los ponen encima del bar para que todos puedan verlos es mejor para comprender lo que estás pediendo. Es un estilo mejor en todas las áreas y dominan la vida nocturna de comida. Encontrar un restaurante para cenar después de nueve en la noche era imposible porque toda la gente come pintxos para cenar. Al contrario a tapas, que son una parte integral de comida madrileña, pintxos son el centro de comida de San Sebastian. Si no te gustan pintxos, no vas a encontrar algo para comer. Y eso es. Por lo tanto, hay una presión de la cultura por variedad y ideas cocinadas originales cuando estás diseñando pintxos como el dueño de un bar de pintxos.
En total, me encantaba San Sebastian. Sé que voy a regresar en el futuro cerco si no este semestre. Para mi próximo viaje, quiero surfear, escalar las montañas, aprender algún vasco y visitar una fábrica de vino. Pero, para ahora, estoy satisfecho con mi visita y estoy emocionado para mi próxima aventura.
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